Nueva aventura de pesca, en la cual vamos a iniciar en las técnicas de carpfishing a Ángel y a su familia

Comenzamos la aventura a las 18:00 del sábado, iniciando el trayecto hacia la zona prevista con una buena cantidad de equipo, que no falte nada!!!!

Mi fotógrafa desde su embarcación también llevaba una buena cantidad de equipo.

Llegamos a la zona, nos instalamos, realizamos unos primeros lances para comprobar que no tendríamos enroques, sondeamos la zona y encontramos la profundidad que estábamos buscando, acto seguido nos dispusimos a preparar un buen cebadero, como siempre no escatimamos en esto, ya que un gran cebadero bien ubicado nos daría una buena jornada a la mañana siguiente. No queríamos que nada saliera mal. Al hacerse de noche ya teníamos todo preparado. Solo faltaba equiparnos para pasar la noche.

La mañana del domingo recargamos un poco mas el cebadero y me marché al embarcadero a recibir a nuestros invitados mientras Sheila recogía nuestro vivac donde habíamos pasado la noche.

Así de ilusionados comenzaban la aventura la familia de Ángel, su mujer Irene y sus hijos Luis, Pablo e Irene. Con las medidas de seguridad necesarias todos ataviados con chalecos.

El amanecer había sido perfecto y el embalse nos esperaba con una tranquilidad que transmitía muy buenas sensaciones. El trayecto hasta la zona de pesca les encanto.

Los pequeños se divirtieron con la captura y suelta de alburnos. Es increíble con que facilidad y rapidez les pillaron el truco.

Pronto vinieron las grandes picadas de carpa que estábamos esperando. Así lucia Angel en acción de pesca, esto se repitió una y otra vez, todo el trabajo y esfuerzo hecho el día y la noche anterior había merecido la pena, las picadas se sucedían una y otra vez.

Fue un placer verlo disfrutar cuando algunas carpas le sacaban hilo una y otra vez. Con esta felicidad posaba con algunas de las piezas esta gran familia.

Todos comprendieron y pusieron en practica la captura y suelta, tratando con delicadeza a nuestras capturas. Los mas pequeños no quisieron perder la oportunidad de volver al agua alguna de las grandes carpas.

Y como los niños, niños son, cuando se cansaron de pescar, decidieron explorar y disfrutar del entorno.

La previsión decía que la tormenta llegara a las 16:00, pero a las 13:30 vimos los primeros indicios y decidí que era conveniente recoger lo antes posible por que parecía que se iba a adelantar, y así fue.

En esta foto de regreso al embarcadero, ya podemos ver con empezaban a levantarse las primeras olas.

A los pocos minutos de llevar a toda la familia hasta el embarcadero, comenzó a llover y el viento se desató, por todo esto, no pudieron quedarse a comer el arroz montañés que les teníamos preparado, decidieron llevárselo para disfrutarlo en casa.

Nosotros recogimos todo el equipo y gracias a la colaboración de nuestros amigos de Aventuria no nos mojamos. Dar las gracias especialmente a Jose que me acompañó con su motora a la zona de pesca donde nos esperaba Sheila con todo el equipaje.

Pronto la lluvia alcanzo todo el embalse.

La lluvia refrescó el ambiente y decidimos quedarnos a comer en compañia de Fernando, Jorge y Jose, una sopa de ajo digna de los mejores restaurantes.

Lastima que la foto no sea de la calidad que se merecen.

Gracias a Ángel y toda la familia por confiar en nosotros para una aventura como esta, ha sido un placer colaborar para que vosotros y vuestros hijos os acerquéis un poco mas a la pesca y todo lo que conlleva.

Y por supuesto agradecer a nuestros amigos de Aventuria toda su colaboración.